Para entender qué es eso de la “Conducción Eficiente”, hay que saber en detalle qué es la eficiencia. Hay al menos tres niveles diferentes de eficacia: Eficacia, Eficiencia, Elegancia.
Eficacia es cuando conseguimos hacer algo, al coste que sea, sin importarnos el coste energético. En conducción sería algo así, como decir: Bien, sabemos conducir, puede que desperdiciemos combustible al hacerlo pero, el caso es que conducimos, llegamos a donde nos proponemos. Conseguimos el objetivo sin que importe el gasto.
Eficiencia en cambio, es cuando alcanzamos nuestro objetivo pero, con ahorros de energía. Una alta eficiencia implica una optimización en nuestro desempeño, un lograr lo que pretendemos con menor gasto energético.
Elegancia sería haber alcanzado lo óptimo. Es decir, conseguir lo máximo con el mínimo coste energético. Es muy posible que esto sea una utopía pero al menos, es la dirección a la que tenemos que apuntar si queremos seguir avanzando y aproximarnos a la excelencia.
La conducción eficiente es un proceso de completo optimización que va desde la mera eficacia, en busca de la máxima eficiencia. Es un proceso global y abierto a la mejora continua, orientado a la optimización de todos los recursos a todos los niveles. No sólo tiene que ver con la modificación de nuestros hábitos de conducción. Va más allá de la optimización de nuestra manera de conducir vehículos, para extenderse y conseguir el máximo aprovechamiento de todos los recursos en general: Económicos, ecológicos, de medios, de vehículos, del entorno, de las vías, etc. Va en busca incrementar la durabilidad de los vehículos y sus partes, así como al aumento del rendimiento en todos los aspectos. También añade seguridad para nosotros y los de otros. Los resultados son magníficos y valen la pena. Personalmente he visto resultados sorprendentes que en principio, parecerían inverosímiles.
Optimizar no es sólo reducir el consumo de combustible, es aprovechar al máximo todo el sistema: Desde aumentar la vida de los neumáticos a la de los frenos, el embrague, el motor y en definitiva, el vehículo en su conjunto y también, nuestra cuenta bancaria.
Estos conceptos son modos de enriquecimiento que por supuesto, también son aplicables a cualquier área de nuestra vida.
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Embotellamiento de tráfico
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En conducción hay varios conceptos básicos que tenemos considerar y atender para comenzar a optimizar costes y gastos. Lo primero que le puedo apercibir es: Evite ideas preestablecidas, ya que solemos dar demasiado por sentado. Otra cosa es que las personas suelen hacer una y otra vez las mismas cosas, pese a obtener escasos resultados. El cuestionamiento unido con la propia prueba experiencial es fundamental para alcanzar ideas certeras.
Hábitos. Una vez haya identificado nuevas ideas más certeras, cultívelas y establecerá nuevos hábitos más rentables y saludables. Los hábitos se establecen más rápido de lo que la gente piensa y obviamente, si usted practica un hábito saludable, al realizarlo estará evitando mantener otros hábitos que no son tan interesantes. Con tres o cuatro días de practicar algo se han establecido las bases del hábito. Después, sólo será cuestión de mantenerlo.
No le voy a dar protocolos ni recetas rígidas; la vida es demasiado amplia como para encasillarla en unos cuantos renglones. Sin embargo, dentro de mi modesto saber, sí que le apercibiré, acerca de asuntos que podrá investigar y prestarles atención. Avancemos pues.
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niño en rueda de tractor
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